 La
Eucaristía es el centro de la Liturgia, así como
de la vida cristiana. Por esta razón, ocupa el primer
lugar en nuestra vida monástica. En el sacrificio de
la Santa Misa, la Comunidad monástica se reúne
en torno al altar para renovar el memorial de la muerte y resurrección
de Jesús, Sacramento de unidad y de amor que une a los
monjes entre sí, con la Iglesia Universal, con Cristo.
De hecho, los hermanos se unen más
íntimamente entre sí y con toda la Iglesia por
la participación en el misterio pascual del Señor
Nada se anteponga al Opus Dei. Por ello la
comunidad celebra la Liturgia de las Horas que cumple, en unión
con la Iglesia, la función sacerdotal de Cristo, ofreciendo
a Dios un sacrificio de alabanza e intercediendo por la salvación
de todo el mundo.
La Liturgia de las Horas es escuela de oración
continua y tarea privilegiada de la vida monástica. El
Abad tiene la responsabilidad de promover entre los hermanos
el celo por el Opus Dei.
Los hermanos, fomentando constantemente el
recuerdo de Dios, prolongan el Opus Dei a lo largo del día.
Vele, pues, el Abad para que cada uno disponga ampliamente de
tiempo libre para dedicarse a la lectura y a la oración.
Procuren todos que los alrededores del monasterio
favorezcan el silencio y la quietud
Diario: Laudes - Eucarisíta
7:15
Domingos y festivos: Laudes 7: 30
Eucaristía 11:30

Eucaristia un domingo en la Iglesia
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